Bienvenidos a Molino Río Alájar, antaño un molino solitario junto al río, ahora una preciosa finca con seis casas de vacaciones construidas en piedra natural.
Molino Río Alájar se encuentra enclavado en un valle virgen, cerca del encantador pueblo de Alájar (20 minutos andando), considerado la joya del Parque Natural de la Sierra de Aracena. Esta zona prácticamente desconocida de España es un paraíso para jóvenes y mayores, excursionistas, observadores de aves, jinetes, amantes del sol y de la naturaleza. En los antiguos pueblos que aparecen como puntos en esta vasta extensión, el ritmo de vida sigue marcado por el paso del burro. Las casas de Molino Río Alájar ofrecen un alojamiento rural y confortable en un entorno español único.
Estaremos encantados de recibir a familias, parejas y niños de todas las edades. Las mascotas, también son bienvenidas en nuestras casas.
Hay mucho que hacer en la finca y sus alrededores. Disponemos de piscina, pista de tenis, futbolín, mesa de ping-pong, pista de petanca y ajedrez al aire libre. También puedes montar a caballo, ir en bicicleta o hacer senderismo por las numerosas rutas y caminos que recorren la zona. En la cercana Alájar encontrarás numerosos bares y restaurantes que sirven los platos regionales más deliciosos de la cocina andaluza. A lo largo del año, se celebran fiestas y festivales en la sierra. Cada estación tiene sus propios colores, aromas y platos típicos. Si nunca has visitado esta zona, te llevarás una grata sorpresa.
Lees mas (Presentacion de Peter Ott)
Bienvenidos al Parque Natural
Sierra de Aracena y Picos de Aroche
Bienvenidos al Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, declarado como tal en 1989. Con sus onduladas montañas y pueblos blancos dispersos por el paisaje, esta zona se sitúa en la parte más occidental de Sierra Morena, la cadena montañosa más larga de España.
Cuenta con una población de apenas 40.000 habitantes repartidos en un territorio de más de 3.000 km², lo que lo convierte en un destino ideal para amantes de la naturaleza, del senderismo y para quienes desean alejarse del ritmo acelerado de la vida moderna.
El carácter de los pueblos apenas ha cambiado a lo largo de los siglos. Su historia se refleja en la arquitectura y en el paisaje que los rodea. Durante tus recorridos encontrarás senderos empedrados de época romana, antiguos molinos de agua abandonados y fortalezas musulmanas en lo alto de las montañas.
Mientras caminas, aún podrás ver mulas arando pequeños huertos, escuchar el tintineo de los rebaños de cabras entre alcornocales y castañares y el murmullo constante de arroyos y manantiales, muy abundantes en estas montañas. El agua brota directamente de la roca, de las laderas o de las numerosas fuentes de los pueblos y, por lo general, es potable, salvo cuando se indique expresamente “agua no potable”.
Si levantas la mirada al cielo, podrás observar buitres, águilas ratoneras y milanos, así como abejarucos y abubillas de vivos colores. Y, con un poco de suerte, tal vez veas el destello azul del martín pescador rozando la superficie de un río.
En cualquier estación del año, la Sierra tiene algo especial que ofrecer.
La primavera trae una explosión de colores gracias a la flora silvestre: lirios, orquídeas, peonías y gladiolos.
El verano es tiempo de ferias y fiestas. Las calles de los pueblos descansan bajo el calor de la tarde y, cuando cae la noche y sopla la brisa, la gente vuelve a salir para disfrutar de una cerveza fresca y unas tapas.
En otoño, el campo vuelve a transformarse cuando las hojas de castaños, chopos, nogales e higueras pasan del verde al dorado, rojizo y marrón, creando paisajes llenos de matices.
La Sierra a lo largo del año
Al final del otoño llegan las primeras y esperadas lluvias. La tierra, reseca y resquebrajada, absorbe el agua caída y en pocos días la Sierra vuelve a mostrarse verde y exuberante, invitando al visitante a salir a caminar en los soleados días de invierno.
En la Sierra no hay industria pesada, lo que permite disfrutar de un aire limpio y fresco, donde el aroma del tomillo y el romero se mezcla con el del pino. Muchos de los pueblos viven de la industria del jamón ibérico. Los secaderos —donde se curan los jamones— se encuentran sobre todo en Jabugo y sus alrededores, conocidos en toda España por la calidad de este producto.
Es habitual ver piaras de cerdos ibéricos alimentándose entre encinas y alcornoques de las bellotas que caen al suelo en otoño. Otros productos locales muy apreciados son las castañas, las nueces, la miel, el queso de cabra y las setas silvestres. Durante el otoño es frecuente ver a los habitantes de los pueblos adentrarse en el bosque con cesta y navaja en busca de setas. El lugar donde se encuentran las mejores suele ser un secreto muy bien guardado.
Durante tus caminatas podrás seguir las rutas que hemos preparado o los senderos oficiales del Parque Natural, señalizados como G.R. (Gran Recorrido) y P.R. (Pequeño Recorrido).
Te pedimos que, durante tus rutas:
- Cierres siempre las cancelas después de pasar
- No enciendas fuego, salvo en zonas habilitadas para barbacoas
Para consultar los mapas de los senderos, haz clic debajo de cada nombre. Los archivos están disponibles en formato PDF.
Fichas de Senderos
Todos los senderos:
The Castaño Walk
Large Walk
The Molinos Walk
The Hippy Hike
The Linares Walk
The Mountaintop Walk
The Gorge Walk
The Cabezuelo Walk
The Madroñeros Walk
Sevilla, a un paso de la Sierra
La ciudad de Sevilla se encuentra a menos de una hora y media en coche. Allí podrás volver al ritmo animado de la ciudad. Sevilla es una ciudad hermosa, con magnífica arquitectura, historia y excelentes bares y restaurantes.
Sin embargo, estamos seguros de que, después de unas horas, volverás a desear la paz y la tranquilidad de la Sierra.